LECHERÍA
La revolución de las proteínas abre un nuevo escenario para la lechería mundial

El mercado mundial de los lácteos atraviesa un cambio estructural impulsado por la creciente demanda de alimentos con alto contenido de proteínas, una tendencia que está modificando las estrategias de inversión, el desarrollo de nuevos productos y las perspectivas de crecimiento de la industria.
Así lo planteó José Saiz, CEO de Expana y analista senior de mercados internacionales, durante su participación en el panel “Panorama global del sector lácteo. ¿Qué esperar en el corto plazo?”, realizado en el marco del Congreso Panamericano de Lechería de Fepale.
La actividad reunió además a Gilles Froment, presidente de la Federación Internacional de Lechería (FIL), y a Eduardo Schwerter, presidente de Fepale, quienes analizaron la evolución del mercado internacional y los desafíos que enfrenta la cadena láctea.
Para Saiz, el principal motor de transformación del negocio ya no pasa únicamente por el crecimiento del consumo de leche o de los productos tradicionales, sino por una demanda cada vez mayor de proteínas lácteas, especialmente las derivadas del suero.
“Estamos viendo un cambio estructural en el consumo de proteínas que está redefiniendo la economía del sector lácteo y las decisiones de inversión de las industrias tanto en Europa como en Estados Unidos”, afirmó.
El auge de las proteínas
El especialista explicó que el suero de leche se ha convertido en uno de los ingredientes con mayor potencial de crecimiento dentro de la industria alimentaria debido a sus cualidades nutricionales y tecnológicas.
“No existe hoy otro producto que pueda competir con el suero en la cantidad de proteína que aporta con tan pocas calorías”, sostuvo.
A ello se suma su versatilidad para incorporarse a múltiples alimentos y la posibilidad de producirlo a gran escala, características que lo posicionan como uno de los ingredientes más demandados por la industria.
Aunque históricamente las proteínas lácteas estuvieron asociadas a la nutrición deportiva o a las fórmulas infantiles, Saiz aseguró que el fenómeno ya trascendió esos segmentos.
“Hoy estamos viendo cómo prácticamente todas las categorías de alimentos incorporan proteínas. Un café puede transformarse en un alimento funcional simplemente agregándole proteína”, explicó.
El cambio también responde al envejecimiento de la población mundial, que demanda alimentos con proteínas de alta calidad para preservar la masa muscular y mejorar la calidad de vida.
“Es una tendencia estructural y apenas estamos viendo el comienzo”, afirmó.
Una demanda que supera a la oferta
El fuerte crecimiento del consumo está generando un escenario poco habitual en los mercados internacionales: la demanda supera ampliamente la capacidad de producción.
Según Saiz, ese desequilibrio explica los precios récord que alcanzan actualmente los concentrados y aislados de proteína de suero.
“Hoy existe una oferta que no logra abastecer la demanda. Hay importantes cuellos de botella porque producir proteínas requiere grandes volúmenes de suero líquido y fuertes inversiones industriales”, indicó.
La industria estima que esta situación continuará al menos durante los próximos dos años, hasta que entren en funcionamiento nuevas plantas capaces de ampliar la oferta mundial.
“Los precios seguirán elevados hasta que la industria pueda reaccionar y aumentar significativamente la producción”, señaló.
Un fenómeno global
Lejos de tratarse de una moda pasajera o limitada a determinados mercados, Saiz destacó que el crecimiento del consumo de proteínas se observa prácticamente en todo el mundo.
“Si uno va a Japón encuentra productos con proteínas en todas partes. Lo mismo sucede en India, donde las dietas se están occidentalizando, y también en América Latina”, comentó.
Incluso mencionó que la competencia entre empresas por destacar el contenido proteico de sus productos ya generó disputas judiciales en Estados Unidos por el uso de declaraciones nutricionales.
“La batalla comercial hoy está en las proteínas”, resumió.
Oportunidades para Uruguay
Para Uruguay, cuya principal exportación láctea continúa siendo la leche entera en polvo, el escenario presenta oportunidades, aunque también desafíos.
Saiz consideró que el país mantiene una posición competitiva en ese mercado, especialmente frente al cambio que se está produciendo en Europa.
“La leche en polvo ya no es un producto estratégico para Europa. No puede competir con Oceanía ni con Uruguay, que seguirán siendo grandes abastecedores del mercado internacional”, sostuvo.
Los principales destinos continuarán concentrándose en Oriente Medio, el norte de África y otros mercados importadores tradicionales, donde la demanda por leche en polvo se mantiene firme.
Sin embargo, el especialista advirtió que el crecimiento futuro estará vinculado a la capacidad de agregar valor.
“Las empresas que logren asegurarse la producción y el abastecimiento de proteínas de alta calidad serán las que generen mayor valor agregado y tengan mejores perspectivas de crecimiento en el largo plazo”, afirmó.
Diversificar para capturar más valor
Aunque la leche en polvo seguirá ocupando un lugar central en el comercio internacional, Saiz entiende que las industrias deberán avanzar hacia una mayor diversificación de su cartera de productos.
La creciente demanda de ingredientes funcionales, proteínas concentradas y soluciones nutricionales abre una oportunidad para que los países productores de leche incorporen nuevas tecnologías y desarrollen productos con mayor valor agregado.
En ese contexto, el analista consideró que Uruguay cuenta con una base sólida gracias a su capacidad productiva y a la calidad de su materia prima, aunque el desafío será transformar esa ventaja en inversiones que permitan participar de los segmentos de mayor crecimiento.
El mercado mundial continúa demandando leche, pero el negocio comienza a desplazarse hacia productos de mayor sofisticación. Para Saiz, quienes logren posicionarse en ese nuevo escenario serán los protagonistas del próximo ciclo de expansión de la industria láctea.





