CORRAL
Más allá de la dieta: factores de manejo que determinan la eficiencia del engorde a corral

En el feedlot como en la mayoría de los rubros de alta intensificación, el alcance de resultados productivos altos es transcendental para la sostenibilidad de las empresas, cuando la ganancia diaria, o la conversión no está en los objetivos, los números pueden pasar a rojo.
Una vez que la nutrición está correctamente ajustada, gran parte de la variación en la eficiencia proviene del manejo del sistema. Aspectos como la gestión operativa del corral como la carga, el barro, la calidad de la reposición y la recría pueden explicar diferencias económicas muy importantes.
Situaciones adversas generan problemas acumulativos, un periodo de precipitaciones podría

- Población del corral: la carga importa
Una densidad excesiva aumenta la competencia por el comedero, reduce el tiempo de descanso y genera mayor variabilidad en el consumo. Aunque la dieta sea correcta, el desempeño individual disminuye. En condiciones comerciales pueden observarse pérdidas en la conversión alimenticia cuando el espacio es insuficiente.
En nuestros registros, desafiar la carga y frente de comedero ha tenido fuertes impactos productivos, que superan los datos bibliográficos, aclarando que los mismos son datos productivos, no experimentales. Simplemente coyunturas que quedan registradas.

Estos resultados se explican en diferentes ensayos, por menor tiempo de descanso, mayor estrés, menos consumo de alimento y rumia, desencadenando menor ganancia de peso y eficiencia de conversión.
- Calidad de la reposición; no todos los lotes sirven
Animales mezclados de múltiples orígenes, poco adaptados a sistemas de suplementación, de mayor edad, consumen menos durante el período de adaptación y presentan mayor riesgo a desarrollar problemas de salud en el inicio del periodo de engorde, así como mayor porcentaje de rechazos por problemas de adaptación.
- El barro: un costo silencioso
El barro incrementa el gasto energético destinado al desplazamiento y al mantenimiento, reduciendo la energía disponible para crecimiento. Barros profundos o persistentes pueden reducir la ganancia diaria entre 8 y 15% y empeorar la conversión entre 10 y 20%.


- Gestión de alimentos
En las plazas de comida, la presencia de barro o un mal mantenimiento de la misma, dificultará la gestión diaria de los alimentos, produciendo incremento de las mermas de alimentos, una variable pocas veces evaluada en la mayoría de los sistemas productivos. La medición de esta requiere de llevar un delicado control de inventores (Compras y producciones- Consumos y Ventas, con los correspondientes stocks).
Un buen o mal manejo de reservas de grano en nuestra experiencia de registros puede generar mermas de inventario significativas elevando el costo de alimentación a valores que superan el 5% con malas prácticas de manejo de alimentos.
A valores de dietas de 250-280 U$S/tt MS, estamos hablando cerca de 15 U$S/animal por ciclo. Lo que supera el 10% del Margen Bruto de la operación.

Prolijidad en la apertura y gestión de silobags, son fundamentales, y requieren del personal motivado y capacitado, para mantener una línea de trabajo de todos los días.
- La recría
Cuando se cuenta con rodeo propio, o cierta trazabilidad sobre la recría. Animales con buen desarrollo estructural y ruminal aprovechan mejor las dietas de terminación, presentan mejor conversión. Además, es sabido, la experiencia de los animales en alimentación con concentrados, mejorara la docilidad en el arribo y su posterior acostumbramiento.
No siempre más es mejor.
En recrías intensivas, con uso de corral, se recomienda moderar dietas, para evitar un sobre engrasamiento en los animales, sobre todo cuando esas recrías se prolongan demasiado en el tiempo o se realizan de forma encadenada a la terminación a corral. Se pueden generar lotes, con mala ganancia de peso y menor conversión, además de dificultad para lograr reses de pesos destacados que puedan tener bonificación comercial por parte de la industria.
Conclusión
El plan nutricional es de suma importancia, y condición necesaria para los resultados, pero no suficiente, para lograr un feedlot eficiente. El control del barro, una adecuada carga animal, la selección de una buena reposición y una recría de calidad son decisiones de manejo con un impacto económico comparable al de muchos ajustes nutricionales. La mayor rentabilidad se alcanza cuando nutrición y manejo trabajan en conjunto.
Otra gran importancia de los puntos mencionados, y algunos otros como el manejo del stress térmico que abordaremos en forma independiente. Es que tienen efectos sumatorios, y muchas veces suceden en simultaneo, un periodo de precipitaciones, no bien preparados. Generará barro en el corral, dificultad en la plaza de comida, mayor estrés térmico si estamos en verano, provocando pérdidas de eficiencia en forma encadenada.





