PREPARTO

Preparto en vacas lecheras: la base de una lactancia exitosa

El preparto es la etapa final de la gestación en la que la vaca se prepara fisiológica y metabólicamente para el parto y el inicio de una nueva lactancia. Se trata de uno de los períodos más críticos del ciclo productivo, ya que gran parte de los problemas sanitarios y productivos del posparto tienen su origen en errores cometidos durante estas semanas.

Una vaca bien manejada en preparto es una vaca que tendrá mayor probabilidad de expresar su potencial productivo en la lactancia siguiente.
En Uruguay, tradicionalmente los meses de enero y febrero marcan el inicio de los prepartos para pariciones de otoño. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado la adopción de sistemas estabulados y esquemas de parición continua.
Estos sistemas permiten:
• Mayor estabilidad en la cantidad de animales durante todo el año.
• Producciones de leche más uniformes.
• Mejor aprovechamiento de la superficie.
• Menor presencia de “picos” de carga animal.
La estabilidad en los números también facilita un manejo más preciso del lote de preparto.

¿Cuánto debe durar el preparto?

El período efectivo recomendado por GGR Consultora es de 21 a 30 días.

  • Períodos menores a 15 días se asocian con mayor incidencia de patologías metabólicas y reproductivas posparto.
  • Períodos mayores a 35 días incrementan los costos y favorecen el exceso de condición corporal, aumentando el riesgo de distocias, cetosis e hígado graso.

Un tiempo inadecuado de permanencia en preparto impacta negativamente en el desempeño productivo de la lactancia siguiente. Hemos observado que, incluso en tambos con registros muy buenos, hasta un 20% de las vacas no cumple con los días requeridos en el período de preparto.

 

Organización e ingresos al lote

La organización es clave. Se recomienda:

  • Realizar ingresos semanales cuando el flujo de animales es continuo.
  • No superar los 10 días entre ingresos cuando el número de animales es menor.
  • Establecer un día fijo de trabajo.

En el momento del ingreso es fundamental:

  • Evaluar la condición corporal.
  • Registrar la fecha de entrada.
  • Diferenciar primíparas y multíparas.

El registro de fecha de ingreso y fecha de parto permite calcular los días reales de permanencia. Existen diferencias asociadas a genética y categoría que pueden explicar variaciones en problemas posparto y ayudan a tomar decisiones correctivas a tiempo.

Infraestructura y confort: factores determinantes

El lote de preparto debe ubicarse próximo al tambo o la manga, con fácil acceso, buena visualización y excelente drenaje para minimizar barro.

Es altamente recomendable separar vacas de vaquillonas para reducir competencia en el comedero y favorecer el consumo de materia seca en las más jóvenes, lo que impactará positivamente en el pico y en la producción total de leche.

 

Recomendaciones de confort

En verano:

  • Sombra natural o artificial.
  • 8 a 10 m² por animal (mínimo 4,5–6 m²).
  • Altura mínima de sombra artificial: 3,7–4 metros, sin cortinas laterales.

En invierno:

  • Reparos frente a viento sur.

El confort no es un lujo: es una herramienta productiva.

 

Consumo, comederos y bebederos

El consumo de materia seca (MS) durante el preparto está directamente relacionado con el pico de lactancia. Se estima que por cada kilogramo adicional de MS consumido en esta etapa pueden obtenerse aproximadamente 2 litros más de leche en el pico productivo.

Por eso es fundamental:

  • 0,6–0,7 metros lineales de comedero por vaca.
  • Ubicación en zonas con buen drenaje.
  • Limpieza y fácil acceso a bebederos.
  • Agua de buena calidad microbiológica y físico-química.

La observación diaria del comportamiento alimenticio es una herramienta simple pero de enorme valor.

Manejo nutricional y monitoreo

Se busca una ración totalmente mezclada (TMR) homogénea en todo el comedero. Lo ideal es que el fardo esté picado e incorporado a la mezcla. Si se suministra en aros, debe controlarse el desperdicio y remover periódicamente el material contaminado.

La consistencia de las bostas debe ser uniforme entre animales y acorde a la dieta, lo que indica ausencia de selección.

Se recomienda realizar análisis del contenido de potasio de los ingredientes de la dieta para ajustar correctamente el balance catión–anión de la dieta (DCAD), buscando valores cercanos a -130 mEq/kg de materia seca. Asimismo, los niveles de proteína y almidón deben formularse de acuerdo con los requerimientos específicos de esta etapa productiva, asegurando un adecuado aporte de nutrientes sin comprometer el equilibrio metabólico de las vacas en preparto.

pH urinario: un indicador clave

El pH urinario es un parámetro confiable para evaluar si el DCAD y el manejo nutricional son adecuados.

Recomendaciones:

  • Medición semanal.
  • Entre 4 y 6 horas posteriores a la alimentación.
  • En animales con al menos 3 días en el lote.
  • Evaluar 15–20% de los animales.

El rango objetivo es 5,5–6,0. Valores fuera de este rango requieren ajustes en dieta o manejo.

Por lo tanto, el preparto es la base de la lactancia siguiente. No es simplemente una etapa de transición, sino un período estratégico donde se define gran parte del resultado productivo y sanitario del rodeo.

Un manejo planificado, con foco en confort, nutrición y monitoreo, permite reducir enfermedades metabólicas, mejorar el pico de producción y optimizar la rentabilidad del sistema.

El éxito de la lactancia comienza antes del parto.